Paso 1 — Comprueba que tu mejora genera CAE
El catálogo oficial recoge decenas de actuaciones estandarizadas: iluminación LED, climatización, calderas y bombas de calor, motores, aislamiento, frío industrial, vehículos eléctricos… Y las mejoras a medida (actuaciones singulares) también pueden certificarse. Si tu inversión redujo el consumo, lo más probable es que genere CAE.
Paso 2 — Reúne la documentación
- Facturas de la instalación o del equipo, con sus fechas.
- Características técnicas de lo instalado (modelo, potencia, rendimiento).
- Fecha de puesta en marcha: marca el inicio del plazo para certificar.
Con esto se prepara la memoria de la actuación. Coherencia entre facturas, fechas y equipos: eso es lo que revisa el verificador.
Paso 3 — Calcula el ahorro con la metodología oficial
Cada actuación tiene su ficha oficial, que fija cómo calcular los kWh ahorrados al año. De ese cálculo sale el número de CAE — y de ahí, el dinero. En TusCAE lo calculamos con las fichas del RD 36/2023, las mismas que aceptan el regulador y los compradores.
Paso 4 — Verificación y emisión
Un verificador acreditado confirma que el ahorro es real y el expediente pasa por el gestor autonómico, que autoriza la emisión del certificado en el registro nacional. Es la parte más burocrática y donde más se atascan los expedientes hechos a medias.
Paso 5 — La venta (aquí se gana o se pierde dinero)
El precio no es fijo: se negocia. Vender al primer comprador que aparece suele significar aceptar su precio. Nuestro modelo es el contrario: varios Sujetos Delegados acreditados ofertan por tu operación y tú eliges. La diferencia puede ser de miles de euros en la misma actuación.
Los tres errores más comunes
- Esperar demasiado: el ahorro solo se puede certificar durante unos años desde el fin de la actuación.
- Ir con un solo comprador: sin competencia no hay mejor precio.
- Presentar un expediente flojo: retrasa la verificación y resta valor.